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Cartas para ti. El desarrollo de tu lenguaje

25 Nov

Tú y yo, hemos platicado desde siempre, tal vez no siempre nos entendamos, ni digamos las mismas cosas. Pero empecé a tomarte como una mini-acompañante, ya que quisieras o no, tenías que ir dentro de mi para todos lados. Mi polizonte. Así, desarrollé mi narrativa de hechos cotidianos. Es cierto, si te gusta el tango, y yo finjo sorpresa de que te guste es porque suena más romántico. Lo cierto es que te gusta por resignación o porque es parte de la música que has escuchado desde muy temprano.
Así, nuestras pláticas siempre se dan a diario, yo no espero que me respondas, lo hago porque esas palabras poco a poco irán formando parte de tus pensamientos más elaborados.
Esta historia te pertenece, y decidí venir a contarte una a una de tus palabras o sonidos con significado, como también pretendo registrar  tus logros en otras áreas. Porque para toda mamá, el ver crecer a sus hijos es un logro. Nos lo tomamos muy en serio.
Jamás podría o quisiera compararte, mucho menos ponerte a competir con otros niños. Porque cada uno va forjando su propia historia en sus particulares circunstancias.

Como reglita básica, 1 año se espera que los bebés estén alrededor 10 palabras. Pues el negocio se nos venía abajo, cuando veía llegar la fecha fatal y no me salían las cuentas. Claro, echándole imaginación, completamos las que faltaban.
Es así, Parangaricutirimícuaro no te saldrá a la primera. Y a lo mejor dijiste co, acortando, y nosotros ni nos dimos cuenta.
De las que ahora recuerdo, y distinguibles, son papá como la primera y la más frecuente palabra. En todos sus tonos, al estilo tutita, meloso, exigente. Siempre llamando a tu papá. Al verlo no solo la dices con júbilo, sino que le aplaudes y si por ti fuera cargarías en hombros a tu padre.

Otra, por extrañas razones, “gua“, que se convirtió en guagua, y es agua, jugo o lo que sea que te sirva para pasar el bocado mientras comes.
Pa, que es pan.
Mamá, solo en grito demandante y en muy contadas ocasiones. Sí, significa que me apure y acuda con carácter de urgente en tu presencia.
ai dá, ahi tá,  o como sea que lo digas es “aquí está” cuando te preguntamos sobre todo por alguno de tus muñecos.

gracias, que significa ten, dame o gracias

eche, es leche, no la dices con mucha frecuencia. Incluso empezamos a hacerte burla porque cuando agregas una palabra, se te olvidan otras, y de repente rescatas con sentido. A lo mejor como tu padre, que es de pocas palabras, pero contundentes y puntuales.

Buh, es para jugar a espantarnos.

y me ha creado confusión, porque también dices Booo, y yo había pensado que era un pequeño errorcito y me he visto haciendo el oso jugando a sobresaltarme, cuando lo que me decías era “abajo”. Viendo tu cuerpo echado hacia las escaleras y señalando con las manos no quedó duda.

Cua, cua, es pato.

No recuerdo en este momento como dices sopa, pero sin duda dices maaaa, que es más. Efectivamente eso significa que le apure al cuchareo que llega a tu boca.

que quéeeeeeeeeeee?, cuestionando qué ocurre de lo que platicamos tu padre y yo. El chisme como se ve, no te deja vivir en paz.
eh!!! y ajá! lo respondes cuando estás haciendo una excursión hacia algun área perdida y te niegas a acudir a mi llamado. Como diríamos en cristiano, me das el avión.

Hasta hace poco también hacías mjm mjm para pedirme que te llevara a tu cuna a dormir al tiempo que me extendías los brazos para que te cargara. Pero se perdió el incentivo, cuando viste que puedes tomar la siesta en tu colchoneta de juegos, así que simplemente tomas tu cobijita, te encimas en algun almohadón y panza para abajo te dispones a dormir a pierna suelta.

Tienes una jerga, ininteligible para mí en estos instantes, pero se da cuando juegas con tus muñecos, les das instrucciones o les cuentas un cuento.

En los próximos días espero seguir tomando nota de tus sonidos, no pretendo hacer un diccionario porque la intención es que te des a entender por ti misma sin una mamá traductora.

Esquema corporal

25 Nov

En las semanas recientes, comenzaste a señalar tu cabeza con tus dos manitas, cada vez que te lo pedíamos. A eso, desde ayer se han agregado ya sin equivocarte, los ojos y la barriga.

Dado que tus avances te causan mucha gracia, y nosotros nos divertimos a tu lado también, solemos machacar el chiste frecuentemente.
Hoy por la noche, mientras tu padre terminaba de pagar los productos de nuestra despensa semanal, tú comenzabas a impacientarte, escogiendo entre los productos del super como suplemento de juguete. A lo que recurrí al viejo y conocido truco que tenemos las madres con fin de distraer a nuestras crías… las sobadas gracias recientemente aprendidas.

Así iniciaba mi interrogatorio:
…y dónde está…

no bien iba apenas en la tercera palabra de mi frase y antes de definir la parte corporal, tú te apresuraste a responder, colocando una mano en la cabeza y otra en un ojo.
Instintivamente, de hecho ni siquiera te lo habrás propuesto, pero encontraste el truquito de las probabilidades. Señalar al mismo tiempo 2 de 3 tiene menos posibilidad de error que señalar solo una.

Cartas para ti. Tus primeros libros.

26 Ago

El día que tú tomaste mi libro en turno, con actitud de curiosidad, comprendí que debías tener fácil acceso a los tuyos.
Vives en una casa en la que se ve poca TV. Es normal que tu padre o yo leamos en nuestros ratos de ocio, así que no debería sorprenderme que tú muestres curiosidad por hacer lo que ves. Pero debo confesar, que siento una alegría distinta, una mezcla de orgullo y del tremendo peso de la responsabilidad para contigo, porque mucho de lo que tú seas en adelante, lo habremos determinado en tus primeros dos años de vida y ya llevamos la mitad. Seguramente tus gustos no serán los que nosotros hemos tenido, tu carácter y tu personalidad los irán definiendo. Por lo pronto, dado tu reciente afición incluso hasta cursi por tu osito, he recorrido la librería para hacerte un pequeño regalo y encontré exactamente lo que buscaba para ti.

También ví otros libros listos para regalarte y darte más opciones a tus gustos. Eso seguramente no me gustaría enseñarte pero con altas probabilidades lo tendrás, la compulsión por comprar libros.

Algunos libros son hechos para tus manitas pequeñas, con pastas gruesas, hojas de cartón con ilustraciones mínimas y sin saturación de colores. Otros, aunque sean de cuentos infantiles, solo tienes acceso a ellos en cuanto podemos leerte las historias.
Poco a poco, irás descubriendo tantos mundos reales e imaginarios como sea posible, hasta provocar que tú generes tus propias historias y escribas la tuya, cuando las letras se vuelvan parte de ti.
Mientras eso sucede, tú acomodas a tus muñecos y les hablas  con tu libro en mano, y ¡ay de aquél que no esté bien sentado escuchándote!. Ojalá que haya muchos libros en tu vida, que te gusten siempre.

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